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Si has llegado buscando una parrilla argentina en Ibiza, probablemente ya sepas lo que quieres. Y probablemente también hayas descubierto que en la isla hay muchos restaurantes con carne en la carta y bastantes menos parrillas de verdad.
La diferencia no es de nacionalidad del dueño. Es de método.
El fuego es de leña y está a la vista. No una plancha, no un horno. Brasas que alguien tiene que encender un par de horas antes de que llegue el primer cliente y que hay que ir alimentando toda la noche.
El tiempo es largo. Un costillar en la parrilla está dos horas y media o tres. Eso condiciona la cocina entera: hay que anticipar, no se puede improvisar y no se puede acelerar cuando la sala se llena.
Los cortes son argentinos. Tira de asado, vacío, entraña, bife de chorizo. No son los mismos que en una carnicería española, porque el animal se despieza de otra manera.
La carne solo lleva sal. Sal gruesa antes de la parrilla y nada más. El chimichurri va aparte y es opcional. Si una carta te ofrece la carne con salsas dulces o marinados, estás en otro tipo de sitio.
Se come por tandas. Chorizo primero, luego achuras, luego la provoleta, y la carne al final. No es un plato: es una secuencia.
Cualquier sitio puede poner un entrecot en la carta. Sostener lo de arriba todos los días es otra cosa, y lo explicamos entero en qué es un asado argentino de verdad y en cómo trabajamos la brasa.
Somos una parrilla argentina y un wine bar en Ibiza, en el municipio de Sant Josep. Y tenemos música, terraza y bastante ambiente.
Eso último conviene decirlo por delante. No somos un restaurante de cena silenciosa. Hay ruido de gente, hay música y las mesas se alargan. Si buscas una velada tranquila y susurrada, hay sitios mejores en la isla y te los recomendamos sin problema.
Si lo que quieres es carne a la brasa, vino, una mesa larga y quedarte hasta tarde, entonces sí.
Abrimos de lunes a domingo, de 13:00 a 02:00, todo el año. Lo de «todo el año» importa en Ibiza más de lo que parece: entre noviembre y abril buena parte de la oferta de la isla cierra.
Estamos en la Carretera de Sant Josep (San José), km 2, 07817 Ibiza, a pocos minutos de la ciudad y de camino a las calas del oeste. Reservas en el +34 655 654 219 o en [email protected].
Para empezar: queso provoleta con pimientos. Provolone italiano con pimientos de tres colores al rescoldo, berros y tostas de pan Cristal. Y las empanadas argentinas, caseras y de carne cortada a cuchillo.
Si te atreves: mollejas de corazón a la brasa, con limón y sal Maldon. Es el corte que separa al que ya sabe del que está aprendiendo. También tenemos el mix de embutidos a la brasa, con chorizo criollo, morcilla y merguez de cordero.
La carne, si vais dos: entraña Nebraska o vacío Black Angus de Argentina. Sabor intenso la primera, equilibrio el segundo. Si buscáis algo mayor, el ojo de bife Black Angus argentino de 400 gramos.
La carne, si sois grupo: la parrillada argentina, a partir de dos personas. Lleva tira de asado, vacío, muslo de pollo deshuesado, secreto ibérico, chorizo criollo y morcilla. Es la manera lógica de comer esto.
Para beber: Malbec, de nuestra selección. La uva argentina por excelencia, con cuerpo suficiente para aguantar la grasa y el ahumado de la brasa.
Puedes consultar la carta completa antes de venir.
Puede parecer una combinación rara: una isla mediterránea, de pescado y arroces, con una parrilla argentina en medio. Pero encaja mejor de lo que parece.
Ibiza es una isla de gente que viene de fuera y se queda. Argentinos, uruguayos, italianos, alemanes, peninsulares. La mesa larga con gente de varios sitios hablando a la vez es una escena bastante ibicenca, y resulta que es exactamente la escena para la que está diseñado un asado.
Y hay otra razón, más práctica: el asado es comida de reunión. No se hace para uno. Se hace porque hay gente, y dura lo que dure la conversación. En una isla donde la vida social pasa por juntarse a comer, eso funciona.
Una parrilla no es el destino obvio si no comes carne, pero en un grupo mixto suele ser un factor decisivo. Tenemos hamburguesa vegetariana y vegana con Beyond Burger, parrillada de verduras, espárragos al grill, burrata, ensaladas y guarniciones que funcionan como plato. Si hay alguna intolerancia, avísanos al reservar.
En verano, reserva. De junio a septiembre la isla va llena y presentarse sin mesa es arriesgado, sobre todo en grupo o si quieres terraza.
En invierno, hay más margen, pero sigue mereciendo la pena llamar. Y es, para nosotros, la mejor época: la brasa cobra todo el sentido cuando fuera hace fresco y nadie tiene prisa por ir a la playa.
Para comer, abrimos a las 13:00. La comida tardía después de la playa, sobre las tres, funciona muy bien y hay menos gente.
Si sois muchos, mejor hablarlo antes. Trabajamos comidas y cenas de grupo, celebraciones y eventos de empresa, y con un asado de por medio la anticipación no es un capricho: la carne necesita sus horas.
Puedes ver las opciones en celebraciones o escribirnos directamente.
Reserva tu mesa y nos vemos. La brasa lleva encendida desde primera hora.
Vive como quieras.